ORACIONES PRONOMINALES. USOS DEL PRONOMBRE SE.



Las oraciones pronominales son aquellas en las que el verbo va acompañado por un pronombre personal átono.

La relación entre la forma pronominal y el verbo puede dar lugar a dos situaciones:


* El pronombre no tiene el mismo referente que el sujeto; son las oraciones no reflexivas. En estos casos el pronombre cumple la función sintáctica de C.D. o C. I.

Me gusta ese libro.

C.I.


* La forma pronominal tiene el mismo referente que el sujeto; son las oraciones reflexivas y recíprocas.


ORACIONES REFLEXIVAS.


La oración reflexiva es aquella en la que el C.D. y el C.I. recaen sobre la misma persona que el sujeto: Los pronombres que acompañan al verbo son me, te, se, nos, os, se.

Estas oraciones admiten refuerzos como a mí mismo, a ti mismo que cumplen la misma función que el pronombre.

Juan se lava.

C.D.


ORACIONES RECÍPROCAS.


Estas oraciones se formulan en plural, de forma que cada uno de los sujetos realiza la acción del verbo sobre el otro. En estos casos el pronombre puede funcionar como C.D. o C.I.

También admiten refuerzos como mutuamente, uno a otro, etc.

Juan y María se quieren.

C.D.


OTROS USOS PRONOMINALES.


* Oraciones con dativo ético o de interés. El pronombre remarca una carga de interés relacionada con el sujeto y el C.D. Si se elimina el pronombre, la estructura es correcta.

Me bebí el agua.


* Oraciones seudorreflexivas. El pronombre no se puede eliminar y forma una unidad con el verbo, hasta el punto de que su presencia o ausencia marca un cambio en el significado.

Se acordaron de ti/ acordaron un trato.


USOS DEL PRONOMBRE SE.


* Pasivas reflejas. Conservan el verbo en voz activa y van acompañadas por su sujeto (llamado sujeto paciente), que normalmente va detrás del verbo.

Se ve la casa.


* Oraciones Impersonales. El pronombre aquí impide la presencia de cualquier sujeto.

Se trata de él.