La gota fría es una masa de aire de forma
semejante a un balón de rugby con su núcleo muy frío que queda
suspendida en capas altas de la atmósfera entre los 5 y los 9 Km. de
altura desde el suelo y que alcanza un diámetro de 500-1000 Km.
Esta
masa de aire frío se origina a partir de un surco o meandro de la
corriente en chorro que se estrangula, desprendiéndose y formando una
enorme “burbuja” que se desplaza hacia el sur , con el aire muy frío en
su interior girando sobre sí misma y superpuesta sobre el aire más
cálido.
En el hemisferio norte se
forman unas 50 gotas frías al año, pero las que se forman en primavera
(30%) lo hacen sobre el área atlántica o sobre el continente. Una gran
parte de las formadas en Otoño (27%) lo hacen al sur de los 45º de
latitud afectando al áreas Mediterránea y en invierno la mayoría
aparecen afectando al este del mediterráneo, la Península Ibérica y Asia
Menor.
Sobre la Península Ibérica, en los últimos
10 años se han registrado 76 gotas frías.
En primavera un 36,4%, en
verano un 24,7% en otoño un 22% y un 16,9% en invierno.
La mayoría de
estas gotas frías se formaron sobre Galicia , Portugal y el oeste de
Andalucía